EL PROFESOR DE LOS DISPARATES

02.06.2013 00:00

 

Muchos son los puntos de debates relacionados con el Domino, esto es, referente a salidas, comportamiento del segundo jugador, la colocación de la ficha en “pelo”, maniobras singulares en medio juego, jugadas condicionadas por lo avanzado que pueda estar un partido, etc.

Por otra parte, la medición del nivel de juego de los dominocistas esta expuesta frecuentemente a la polémica, ya que, hay jugadores que piensan y están convencidos que el nivel de los jugadores esta atado directamente al numero de partidas que ganan, otros sin embargo, opinan que este nexo “partidas ganadas – nivel” no es cierto, al contrario, el nivel de los jugadores se mide por las veces que menos se equivoquen, y no necesariamente el no equivocarse asegura la victoria de una mano o un partido.

Esto nos indica que en el Domino hay varias “corrientes de pensamientos” en referencia a la medición del nivel de los jugadores y a la manera de cómo se debería jugar tal disciplina.

Ahora, lo que tienen en común estas “corrientes dominocisticas” es que cada una posee personas que enseñan según su filosofía acerca del juego. A estas personas se les otorga el titulo de “Profesores de Domino”.

Pero este titulo es relativamente confuso, ya que por un lado existe la disparidad de pensamientos referente a la esencia del juego, y por otro, la gran pregunta, ¿Quién acredita a estos “Profesores del Domino”?.

Sin duda, la respuesta a esta pregunta es simple. En ausencia de un ente que titule a “tal o cual” jugador como Profesor de Domino, somos nosotros mismos “los dominocistas” quienes otorgamos tan prestigioso titulo.

La lógica me indica, que este titulo se le otorgan a las personas que cumplan con ciertos requisitos, en primero lugar tener un excelente nivel de juego, en segundo lugar el haber contribuido mediante investigación con la evolución de la disciplina, y por ultimo y no menos importante, la coherencia con lo que se dice y lo que se hace, todo esto respaldado dentro de un marco lógico y licito. Por que a fin de cuentas el Domino es un juego basado en la lógica.

Sin embargo la realidad en el Domino Venezolano es otra, al parecer para titularse como Profesor de Domino basta con: jugar con mucha frecuencia “sin importar si se juega bien o se juega mal” lo importante es cubrir una cuota determinada de partidos. No obstante hay algunos dominocistas que cumplen con este requisito, pero no son llamados Profesores, por lo que, partiendo de esta irregularidad nacen los “auto titulados”, quienes son los que por “re o por fa” se llaman a si mismos Profesores de Domino, y generalmente tienden a pregonar disparates, enredando y confundiendo con argumentos disfrazados de palabras técnicas a los menos conocedores de la materia.

Naturalmente, este carnaval de ideas es el resultado de la gran confusión que hoy en día aborda a esta disciplina, dejando en evidencia una precaria concepción de lo que en realidad es el Domino. Sin embargo, por un lado se encuentran los Profesores de Domino, y por otro, los Profesores de Disparates.

En algo se debe estar muy claro, y es en que el habito no hace al monje.

Todo lo antes dicho sirve de introducción para citar una “mano” que me fue comentada, la cual se jugo en días pasados en un concurrido lugar del Domino Caraqueño, siendo un dominocista titulado de “Profesor” protagonista de tal evento.

La mano tal y como me la cuentan se dio de la siguiente manera:

Salidor: doble-cuatro “con pensada previa”.

“El Profesor” tenia tres opciones para jugar, esto es, poseía tres elementos del palo cuatro:

cuatro-seis “con un seis mas”.

cuatro-cinco “con dos cincos mas”.

cuatro-dos “sin mas dos”.

Después de una demorada pensada arranco jugando cuatro-dos, dejando a los presentes perplejos y sorprendidos.

Lo mas insólito, es que al terminar la mano “El Profesor” atribuyo la derrota a su compañera, argumentado que esta había jugado mal en su primer turno.

La compañera de “El Profesor” le pregunta ¿Por qué jugo cuatro-dos y no cuatro-seis?, que a su parecer era la jugada lógica. “El Profesor” sin ningún tipo de vergüenza respondió que el cuatro-seis no era la jugada indicada para tal momento, ya que el nada mas tiene dos elementos del palo seis, y pueden encontrar un violín de dicho palo en manos del tercer jugador.

-según me cuentan-.

De verdad que uno tiene que reírse para no llorar, viendo como esta clase de personas patean al Domino.

Le pregunto “Profesor”. ¿Qué clase de “Profesor” es usted?. Usted dice que no jugo cuatro-seis por que nada mas tiene dos elementos de dicho palo y puede encontrar un violín en manos del tercer jugador, ¡muy bien!, ese argumento suena tecnico “aunque sea un disparate”, ¿Pero cuantos elementos del palo dos tiene? ¿De hecho, no puede encontrar un mismo violín, pero ahora del palo dos, en manos de los contrarios, “y con mas probabilidades”, ya que al generar el dos, usted no tiene mas elementos de dicho palo? ¿Es que acaso a usted no le importa descubrir la ubicación de las fichas no jugadas lo antes posible, y mas aun, si estas fichas pertenecen a los elementos de la serie alta, como lo son los cincos y los seis? ¿Es que acaso no se dio cuenta que su juego ofensivo son las fichas del palo cuatro y el palo cinco, y al jugar el cuatro-dos, se queda invalido a la hora de atacar con el palo cuatro por el palo dos?.

Míresele por donde se le mire, el cuatro-dos es un disparate, es ir en contra de cualquier acto lógico, es desnaturalizar el juego.

Yo soy de los dominocistas que ven el resultado como una consecuencia del juego en si, para mi, lo que debe prevalecer en el juego es referirse a jugar bien, a mantener una coherencia jugada tras jugada, pero se que estas personas miden el nivel de juego de cada dominocista por el resultado, y se dan el lujo de hacer análisis una vez descubiertas las 28 fichas.

De manera de anécdota para los lectores,  vale destacar que el señor “Profesor” al jugar cuatro-dos encontró CINCO doces en manos del salidor, con el agravante que en vez de deshacerse de los seises se los contaron.

Probablemente dicho “Profesor” no este al tanto que el Domino sea un juego de “puntos” y no de “manos”, con esto me refiero, a que no importa cuantas “manos” se ganen en un partido, lo importante es optimizar la cantidad de “puntos” que podamos conseguir o podamos entregar en cada “mano”.

Quizás este “Profesor” reconozca que el cuatro-dos fue una mala jugada, pero simplemente por que la mano se perdió. Y es aquí lo peligroso del asunto, ya que si la mano se hubiese ganado, el cuatro-dos fuese catalogada como una jugada magistral por parte de este “Profesor de Disparates”.

 

En algo tenia razón “Profesor”, y era el que iba a encontrara un violín. ¡Capaz por esas predicciones lo llamen “Profesor”!

 

 

Francisco Castañeda

EL PROFESOR DE LOS DISPARATES

Salida incorrecta,pero lógica

yuqui | 13.06.2013

Este Salidor (J-1) tiene las siguientes fichas; 0/0 .0/1 ,6/6 ,6/5 6/2 3/4 y 4/2. La puntuación está en su contra 163 a 131. El reloj sonó indicando que esa es la última mano--los 40 minutos de juego se habían consumido. Bajo condiciones normales la salida lógica para muchos es 6/6. J-1 salió con 0/0 y ganó su compañero que tenia tres blaneos más.Cogieron 42 puntos y ganaron la partida 172 a 163...Aqui en PR le llamamos "sacao del buche".Esto sucedió en un Torneo Mundial en el Hotel Marriot de Isla Verde.La pareja ganadora fue Rubén Rodriguez y Samuel Correa

Articulo el profesor

Oscar Centeno | 13.06.2013

Hola Francisco . En mi opinión lo mas sensato sería comprobar que lo que cuentas sucedió . En este sentido, debería preguntársele directamente a la persona en cuestión , si los hechos sucedieron asi, ya que como narras fue algo que te contaron. Esto se llamaría como una especie de derecho a la defensa , ya que a veces cuando alguien cuenta algo, puede desvirtuarse la verdad . Te invito a que lo hagas .Tu amigo Oscar Centeno

Re: Articulo el profesor

Francisco Castañeda | 13.06.2013

Hola Oscar,

En primer lugar te comento que no soy un hombre de chismes. Antes de escribir cualquier articulo verifico que a lo que me voy a referir sea verdad. Ahora, las fuentes que me sirvieron como apoyo para mi escrito fueron los mismos Dominocistas que jugaron la partida, de hecho, sostuve una conversación bastante extendida con la compañera de turno de este "Profesor de Disparates".

Agradezco tu preocupación. Saludos.

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